La salud mental de nuestros mayores

Vigilar la salud mental de nuestros ancianos es parte primordial en su actitud cotidiana, ya que son propensos a tener depresión y ansiedad con síntomas propios de cada patología. Muchos tienen cuadros de agitación, no duermen, gritan, lloran, a veces incluso en las noches suelen hablar solos o con gente de su pasado, este cuadro puede aumentar y, por lo tanto, deben ser valorados más exhaustivamente  por el psiquiatra ya que puede deberse a cualquier infección sobreañadida, para ello el médico de familia deberá realizar pruebas y analíticas. Hablamos de infecciones que están relacionadas con la orina o incluso respiratorias, y que además, suelen ser muy frecuentes. No se debe valorar a la ligera a nuestros mayores, es necesario siempre que el profesional mental observe las pruebas realizadas por el médico de familia,  antes de prescribir cualquier fármaco al paciente. A todos los mayores les puede ocurrir que por una infección su sistema locomotor, así como sus funciones mentales se ralenticen o sobre alimente su actividad mental con paranoias y quiebren de alguna manera, o colapsen. Es importantísimo ser muy cuidadosos con la higiene de ellos, pero aún así insistir en la realización de un análisis periódico, para descartar males mayores y siempre consultando al profesional de la salud mental, en este caso al psiquiatra. Recuerde, el control de una sepsis (síndrome de una respuesta inflamatoria en el cuerpo) que afecta gravemente al cerebro del anciano, puede ser de gran ayuda para tener una mayor calidad de vida.