Las secuelas psicológicas del maltrato, 'curar cicatrices de la mente'.

No todos tenemos la capacidad de relacionarnos de la misma manera. Existen individuos que viven en la sombra del embudo social y sufren inseguridades, dificultad para relacionarse con otros o sienten fobia social y se refugian en su mundo, creando a su alrededor un muro de lamentaciones internas que no les ayuda a conseguir el objetivo deseado: la integración social.

Las secuelas del maltrato social

Ante dichas sensaciones, la mayoría de las personas que se sienten atrapadas en este esquema han pasado por una serie de problemas similares que arrastran a lo largo de sus vidas: maltrato infantil en la escuela o exclusión de los grupos escolares por parte de compañeros, falta de apoyo y comprensión por parte de padres y educadores,  o falta de autoestima en el pasado; son estigmas que arrastran cada día de sus vidas y que han interiorizado erróneamente, llevándoles a desarrollar ansiedad o depresión. Codician una vida “normal” dónde sus miedos y silencios queden atrás y el bienestar se instale en sus vidas, en definitiva. Para lograr este objetivo, es necesario la ayuda de un especialista de la salud mental, un psiquiatra, que sepa devolver el equilibrio a sus vidas. 

Las secuelas del maltrato social

Vivimos en una sociedad dónde es necesaria la comunicación constante para el proceder cotidiano en todas las áreas de la vida. Por ello no hay que demorarse a la hora de querer mejorar la calidad de vida.