Los bloqueos en la depresión se manifiestan en bloqueos mentales y físicos.
Vamos a realizar una descripción exhaustiva de ambos y cuáles son sus características.
En primer lugar los bloqueos mentales presentan unas dificultades cognitivas muy evidentes. Las personas con depresión pueden experimentar dificultades para concentrarse, recordar información o tomar decisiones. Estos tres puntos afectan negativamente en sus relaciones familiares, con amigos y lógicamente en el trabajo, la persona tiene tendencia al aislamiento pues siente que está fuera de contexto.
Por otro lado, dentro de los bloqueos mentales, la aparición de los pensamientos negativos hacia el propio ser, que por norma suelen ser recurrentes, como la autocrítica y la autodesvalorización, y bloquean la capacidad de la persona para ver las cosas de manera objetiva o positiva. Esto puede llevar a un ciclo de negatividad continua que ralentiza el tiempo de tratamiento de dicha depresión.
La rumia es otra característica frecuente en los bloqueos mentales y es cuando una persona se queda atrapada en pensamientos negativos y no puede dejar de dar vueltas a las mismas preocupaciones una y otra vez llevando a un estado de “parálisis mental” con gran dificultad para la resolución de problemas.
Otras evidencias de bloqueo mental es el pesimismo y la desesperanza. La depresión a menudo se asocia con una visión pesimista del futuro y una sensación de desesperanza, con la sensación de que nada va a acabar bien. Esto puede bloquear la motivación para buscar ayuda o participar en actividades que podrían ayudar a mejorar el estado de ánimo, aquí juega un papel fundamental la ayuda por parte de familiares y amigos para orientar a la persona y acompañarla en su desarrollo cuando el individuo visite a su médico de psiquiatría.
En segundo lugar, las manifestaciones físicas de la depresión son una muestra evidente de que algo está pasando que desconecta a la persona.
En los bloqueos físicos la depresión puede causar una sensación abrumadora de fatiga y letargo, lo que dificulta la realización de tareas diarias simples, la persona no sabe cómo avanzar y siente que se pierde en el camino. La tendencia a parar y quedarse en estado de hibernación es continua perdiendo el interés por los mínimos detalles de su existencia como la higiene y el cuidado personal. Cualquier movimiento para intentar remediar esto supone un sobreesfuerzo que el individuo no sabe gestionar.
Los problemas de sueño aparecen desde el comienzo de la depresión. Los trastornos del sueño son comunes en la depresión, lo que puede llevar a dificultades para conciliar el sueño, permanecer dormido o despertarse de madrugada y ya no poder cerrar los ojos y descansar. El sueño interrumpido o insuficiente puede afectar negativamente el estado de ánimo y la capacidad para funcionar durante el día. El cuerpo se mantiene tenso y agarrotado.
En la depresión los dolores y achaques acompañan durante todo el proceso.
Las personas con depresión experimentan dolores físicos crónicos, como dolores de cabeza, dolores musculares o molestias abdominales, sin una causa médica aparente, y es que el sufrimiento mental actúa sobre cada uno de los miembros del cuerpo sin poder dar respiro al sufridor. Estos síntomas pueden hacer que la persona se sienta aún más desanimada y abrumada y afecte a su calidad de vida.
Cambios en el apetito y el peso: La depresión puede provocar cambios en el apetito, como la pérdida o el aumento de peso. Estos cambios pueden ser resultado de la pérdida de interés en la comida o de la búsqueda de alimentos reconfortantes como forma de hacer frente a la angustia emocional y por consiguiente a la aparición de la ansiedad.
Dejar de hablar o sentir un vacío extremo conlleva a un sufrimiento emocional muy evidente.
Para mitigar el vacío interior el especialista de la salud mental, psiquiatra, debe estar presente en todo el proceso de curación del paciente con la ayuda de familiares del afectado.
Es importante abordar tanto los aspectos mentales como los físicos de la depresión para lograr una recuperación completa. El tratamiento puede incluir medicación, ejercicio regular, técnicas de relajación y cambios en el estilo de vida para mejorar la salud mental y física. Si tú o alguien que conoces está experimentando síntomas de depresión, es importante que llames a la doctora Elena Castro ( especialista en abordar problemas de depresión y ansiedad) y puedas comenzar a ver que hay luz detrás de esa cortina sombría.
Intenta recordar que no estás solo/a en este mundo, todos y cada uno de nosotros podemos estar en tu caso por lo que la empatía y comprensión están frente a ti y el apoyo en tu camino hacia el bienestar emocional es inmediato.

Psiquiatras Las Palmas Dra. Mª Elena Castro





